QBP. Luna Martínez Sandra; Grupo MICROTEC, Ciudad de México, QBP. Rosas Hernández Lizbeth, Grupo MICROTEC, Ciudad de México; QBP. Valle Cabrera María Viviana, Grupo MICROTEC, Ciudad de México
Las reglas de Westgard, desarrolladas inicialmente en 1931 y perfeccionadas posteriormente, establecieron directrices para el control de calidad en laboratorios clínicos mediante gráficos y reglas específicas (1-3s, 2-2s, R-4s, 4-1s, 8-x). Estas reglas ayudan a detectar errores y reducir falsos rechazos. Se incluye el concepto de sesgo, que mide la diferencia respecto a un valor objetivo, y la importancia del análisis de desempeño mediante estadísticas como el índice de desviación estándar (IDE), el coeficiente de variación (CVR) y la métrica Six Sigma, que cuantifica la capacidad del proceso en términos de desviaciones estándar.
Establecer las reglas de control en los gráficos de Levey-Jennings para amilasa, fosfatasa alcalina, CK, IgG, magnesio y HDL a partir de la planificación estadística de control de calidad interno basado en el desempeño analítico evaluado con el IDE, CVR, sesgo y Six Sigma.
Se realizó un estudio retrospectivo durante 6 meses: diciembre 2024 a mayo 2025; utilizando informes mensuales de comparación interlaboratorio, tomando como referencia el requisito de calidad establecido por CLIA para cada marcador. Se evaluó el desempeño analítico con el IDE, CVR, sesgo y Six Sigma para establecer las reglas correspondientes.
Según el modelo Six Sigma, corresponde emplear la regla 1 3s para cada nivel de los analitos estudiados, mismos que no presentan ninguna desviación en las demás reglas de planificación de control.
El modelo Six Sigma optimiza la gestión del control de calidad, permitiendo identificar procesos con rendimiento insuficiente y tomar acciones correctivas, promoviendo la precisión y la veracidad en las mediciones químicas que garanticen la emisión de resultados clínicamente útiles.
Introducción del autor