Dra. López Flores Iriria Viviana: Hospital Universitario “Dr. José Eleuterio González”, Nuevo León, Dr. San Miguel Garay Erik Alejandro: Hospital Universitario “Dr. José Eleuterio González”, Nuevo León. Dr. Ayala de la Cruz Sergio: Hospital Universitario “Dr. José Eleuterio González”, Nuevo León. Dr. Diaz Chuc Erik Alejandro: Hospital Universitario “Dr. José Eleuterio González”, Nuevo León. Dr. Llaca Díaz Jorge Martin: Hospital Universitario “Dr. José Eleuterio González”, Nuevo León
La calidad de los hemocomponentes es fundamental para la seguridad transfusional. Los gráficos de Levey–Jennings permiten identificar errores aleatorios y sistemáticos, mientras que los CUSUM, acumulan las desviaciones respecto a la media, brindan mayor sensibilidad para detectar cambios pequeños y persistentes, fortaleciendo la vigilancia continua de los procesos.
Comparar el desempeño de los gráficos de Levey–Jennings y CUSUM en la detección de errores aleatorios y sistemáticos en concentrados eritrocitarios y plaquetarios.
Estudio observacional retrospectivo realizado en el Banco de Sangre del Hospital Universitario “Dr. José Eleuterio González” entre enero 2024 y julio 2025. Se analizaron unidades de concentrados eritrocitarios (volumen, hemoglobina y hematocrito) y plaquetarios (volumen, conteo de plaquetas). Levey–Jennings evaluó con multirreglas de Westgard modificadas; CUSUM se construyeron con un umbral de decisión de ±4σ.
Levey–Jennings mostró múltiples incumplimientos de control. En plaquetas/unidad se detectaron violaciones de 1–3s, 2–2s, R–4s y 10x; el volumen plaquetario presentó advertencias 1–2s recurrentes y episodios 1–3s. En concentrados eritrocitarios, la hemoglobina presentó violaciones frecuentes de 1–2s, 4–1s y 10x; el hematocrito registró 1–3s y R–4s; y el volumen mostró solo desviaciones aisladas. CUSUM identificó desviaciones acumulativas: fases prolongadas de sesgo negativo y positivo en plaquetas/unidad, una alerta temprana en volumen plaquetario, y cambios sostenidos leves en hemoglobina. Hematocrito y volumen eritrocitario se mantuvieron estables.
Levey–Jennings permitió identificar errores críticos de manera puntual, mientras que CUSUM evidenció con mayor sensibilidad desviaciones acumulativas sutiles. La integración de ambas herramientas fortalece la detección temprana y el control continuo de la calidad en hemocomponentes, aportando un enfoque más robusto para garantizar la seguridad transfusional.
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