
Alejandra Hernández Sánchez, Daniel Aguirre Chavarría
Las enfermedades diarreicas agudas (EDAS) representan un importante problema de salud pública, estas pueden ser de origen bacteriano, viral o parasitario, y presentar sintomatología similar. Por lo que, el diagnóstico oportuno y preciso es relevante en la toma de decisiones médicas, tanto preventivas como diagnósticas, que contribuyen a dar un tratamiento optimo y evitar la generación de microorganismos multirresistentes.
Determinar la prevalencia y correlación de los principales agentes enteropatógenos causantes de diarrea agudas identificados en el Centro Médico ABC Santa Fe en pandemia (2020-2021) y post-pandemia (2022-2023).
Se analizaron 11,755 resultados del panel Gastrointestinal Biomerieux BioFire FilmArray® por PCR multiplex de 8,227 pacientes de 0 a 99 años de edad, provenientes de diferentes servicios clínicos.
De los pacientes con EDAS, el 29.7% tuvieron resultados negativos correspondientes probablemente a una intoxicación alimenticia, mientras que el 70.3% de fueron positivos, identificando un incremento progresivo durante los 4 años, excepto para el año 2021 (70.4%) relacionada a pandemia por SARS COV-2, al confirmar un incremento del 140.6% entre periodos. En cuanto a la frecuencia de enteropatógenos màs prelevantes asociados a EDAS se identificaron los patotipos de Escherichia coli (EPEC-19.38%, EAEC-16.39% y ETEC-13.37%); virus-Norovirus GI/GII (9%) y parasitos-Ciclospora cayetanensis (5.95%), los cuales son frecuentes de acuerdo al grupo de edad; Norovirus GI/GII en menores de 5 años y los patotipos de E. coli y C. difficile en adultos de 20 a 40 años. Finalmente, los meses con mayor prevalencia son mayo, junio y julio.
Los patotipos de E. coli son los microorganismos de mayor incidencia como agentes causantes de EDAS en esta unidad hospitalaria seguido de los Norovirus GI/GII, microorganismos que son de difícil identificación o incultivables, por lo que la adopción de las plataformas de diagnóstico molecular son de gran utilidad para un diagnóstico clínico certero.
Introducción del autor